Lars Johan Hierta På internet sedan 1994  
AftonbladetSenaste nytt. Dygnet runt.
MARTES 30 de noviembre de 1.999
 


Los testigos fueron silenciados mediante el temor


Dan Berner 24 años, Stockholm.

Björn Björkqvist 20 años, Karlskrona.

Kim Blomqvist 24 años, Nybro.

Sonny Brandt 28 años, Göteborg.

Anders Ärleskog 23 años, Karlskrona
.
Mikael Byman 22 años, Ludvika.

Kim Edwilson Viégas Sousa 32 años, Hasslarp.

David Emilsson 30 años, Ale.

Rickard Fredriksson 27 años, Linköping.
Tres de cada cuatro fiscales manifiestan haber tenido causas en las cuales los testigos fueron silenciados mediante el temor. En un caso entre cinco, se trata de amenazas provenientes del crimen organizado, de bandas de motociclistas criminales y nazistas.
  De esa manera, se ha permitido el triunfo de la criminalidad. Las amenazas han tenido el efecto buscado. Los procesos jurídicos han sido interrumpidos y sospechosos de crimenes son puestos en libertad sin que su culpabilidad ni siquiera sea examinada por un tribunal.
  - Si la sociedad no señala ahora que ésto es inacceptable, ningún fiscal querrá dentro de unos años tomar a su cargo investigaciones en las cuales estén involucrados nazistas u otras organizaciones criminales, dice Eva Lundström, fiscal jefe auxiliar en Uppsala.

El fiscal anuló un procesamiento - por temor
  
Seis de cada diez fiscales han sido amenazados. Un fiscal, que quiere permanecer anónimo, reconoce incluso que él o ella anuló un procesamiento por temor.
   Entre las respuestas a las encuestas hay también varios ejemplos de cómo fueron ejecutadas las amenazas: aflojando tuercas de ruedas de automóviles, cartas bomba, incendio intencional.
  Un fiscal de cámara afirma que los nazistas se han vuelto sobre todo más pujantes y profesionales.
- Antes eran más bien gentuzas vocingleras bebedoras de cerveza. Ahora tienen incluso jefes de seguridad propios. Dentro de las organizaciones hay gente capaz de realizar trazados de mapas muy avanzados de policías, fiscales y periodistas, dice el fiscal.
  
Hemos realizado también una investigación entre 1 000 policías elegidos al azar. Y aquí el cuadro de amenaza es más claro: nueve de cada diez policías han sido sometidos a amenazas en conexión con el ejercicio de sus funciones. La mayoría provienen de drogadictos, alcoholistas y personas con perturbaciones psíquicas, pero uno de cada seis respondentes indica que las amenazas también provienen de bandas de motociclistas criminales y nazistas.
  Por ser los soldados en el frente de la sociedad de derecho, los policías están expuestos a amenazas en mayor medida que los fiscales. Y casi todos los policías consideran que las amenazas contra el cuerpo policial han aumentado: el 93% son de esa opinión. Además, uno de cada cuatro policías ha recibido amenazas contra su familia.
  "Si las amenazas se dirigen contra la familia, no es difícil elegir entre los intereses del Estado y la propia familia. A veces, no "veo" cosas, si sé que la familia puede ser dañada", escribe un policía.

"Dos muchachos motociclistas se deslizaron a nuestro lado"
  
Otro razona de la misma manera:
  "Yo evito intervenir si creo que tendrá consecuencias para mí o mi familia."
  Tanto policías como fiscales testimonian que a veces reciben amenazas por las cuales no pueden ni hacer denuncias ni presentar cargos, porque son completamente legales, pero de todas maneras intimidatorias.
  Un fiscal relata:
- Medio año después de un juicio relacionado con un grupo de motociclistas, salí a andar en bicicleta con mi hija pequeña. De pronto se deslizaron dos muchachos motociclistas a nuestro lado. No dijeron nada, sólo miraron fijamente. Su silencio fue tan desagradable como lo fue la sensación de que tenían control sobre uno.
  
Las amenazas veladas a niños son justamente una forma de crear inseguridad. En la investigación hay varios testimonios sobre esa táctica, de bandas de motociclistas que preguntan a los policías cómo se sienten sus hijos en tal o cual guardería, si la familia se siente a gusto en tal y tal calle.
  Un policía cuenta sobre un colega en Estocolmo cuyo hijo llegó un día a casa de la guardería con una caja de chocolates. "Envíale saludos a tu papá", la había dicho un hombre vestido de motociclista con un chaleco de cuero negro.
  Los ejemplos muestran que los nazistas y las bandas criminales de motociclistas han desarrollado muy buenos registros personales sobre sus opositores. Pero también que pueden alcanzar sus objetivos sin cometer un delito.
  En marzo de 1997, un guardia de la cárcel de Kumla fue amenazado por el recluso Miitri Lehto, que estaba cumpliendo una pena de prisión de ocho años por el brutal homicidio con cuchillo del jugador de hockey Peter Karlsson en Västerås. Karlsson era homosexual y fue matado con 64 puñaladas. Desde entonces, la cifra 64 se ha transformado en un código del odio a los homosexuales varones de los nazistas.

Yo evito intervenir si creo que tendrá consecuencias para mí o mi familia.
Escribe un policía.